Con la mochila acuestas llegaron aquella mañana a la triste estación de autobuses. Y digo triste, porque excepto algunas estaciones de ciudades importantes, la mayoría de ellas son sucias, y horribles, dándole al viaje un carácter algo deprimente. Todo lo contrario a una amplia estación de tren, con su romanticismo, donde ves el horizonte […]