Para aquellos que solo me leéis, os enlazo una entrevista que me hizo Nathan Manzaneque en su serie 20+1. Aquí podréis conocer mejor mi punto de vista sobre la comunicación empresarial, los cambios que están sucediendo en el entorno y cómo afecta al mundo de los negocios. Qué es el éxito, la creatividad…

En esta serie, Nathan conversa con profesionales de la comunicación acerca de comunicación empresarial, crecimiento personal y profesional, networking, estrategia y mucho más.

Un cuestionario muy divertido que mezcla lo personal con lo profesional y con el que disfruté muchísimo.

Me llamaron la atención algunas de las preguntas, os invito a intentad responderlas por vuestra cuenta, es un buen ejercicio.

Puedes saber más acerca de esta serie en el blog nathanmanzaneque.com

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El lunes tras recoger al pequeño del colegio tenía una cita con Carmen Pareja-Obregón. No la conocía y era la primera vez que nos encontrábamos. La cita fue en la oficina donde trabajo cada día en TobeOnline Consultores. Pese a que a ella no la conocía (a su padre lo conocemos todos) me sentí como si fuéramos amigas desde siempre. Cercana, alegre, abierta y mostrando un corazón que estoy segurísima es grande.

Os deja la entrevista, llena de sentimiento y muy, muy trabajada para documentarse sobre esta vida mía y que no ha sido fácil de resumir en tan poco espacio.

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CARMEN PAREJA-OBREGÓN DE LOS REYES / SEVILLA EN AÑIL…Con mi mirada al sur.

Con veinte y pocos años, se fue a lo incierto para encontrar sus certezas.
Quizás por escapar de la rutina o por los malos tiempos socioeconómicos que corrían en Sevilla y en España entera después de la Expo. O por lo que ella dice: “lo más importante para mi entonces era saber qué hacía con mi vida”.
Pasé una infancia preciosa en Sevilla y en El Rompido. De pequeña mis padres me educaron como una persona no como una niña. Nos enseñaron a mis hermanos y a mi a conquistar nuestras metas.
Y tienes razón, después de la Expo, había un ambiente social muy pesimista. Yo estudiaba Arquitectura y me ganaba la vida con una academia de verano que montamos en El Portil con compañeros de clase. El horizonte no apetecía y …
Cogí la mochila. Me hablaron de una playa desierta en una isla en Brasil, algo así como la playa de “Rebelión a bordo” de Marlon Brandon. Sin luz, sin nada… Un paraíso. En aquella época en España sólo se podía vivir en la playa si eras rico o si eras jubilado. Y allí podía hacer lo que me gustaba. Yo quería todo junto, construir, crear, tener mi familia, disfrutar de la playa salvaje… (seguir leyendo)

Comunicación

Hace tiempo que no escribo para mí.

El trabajo lo ocupa todo, días, noches y hasta sueños. El trabajo al que he decidido ocuparme dando lo que puedo y lo que sé.

Ahora ya no veo problemas propios ni generales, ya no observo todo lo que antes podía dedicarle tiempo. Al menos no tanto…

Ahora me ocupo de problemas concretos, problemas que son importantes para aquellos que lo padecen y que no saben cómo resolverlos. Pequeñas empresas y autónomos que no comprenden qué están haciendo para perder clientes, que ven cómo su trabajo cada vez es más escaso. El mundo ha cambiado.

Puede compararse al sentimiento de muchos divorciados cuando “salen al mundo” y perciben que nada es igual que antes. Voy a tratar de explicarlo.

La mayoría de los problemas que encuentro son resumibles en varios puntos:

Falta de información o quizás es el exceso de ella, ya que es complicado discriminar cuál es útil y cuál no. Falta de confianza en las herramientas que pueden ayudarles, y por último algo que cada día es más frecuente, la falta conciencia de que el mundo ha cambiado.

Este último punto es bastante preocupante, hay una brecha considerable entre aquellos que aún viven 25 años atrás, los que intentan asimilar qué existe ahora y los más afortunados, aquellos que construyen el futuro transformando el presente.

La diferencia entre unos y otros no se encuentra en la edad, ni en la formación que han recibido, está principalmente en la capacidad de creer ciegamente que están aquí con un objetivo claro y emplean todos los medios para lograrlo. Confían en sí mismos para contribuir junto a otros en ese cambio necesario, imprescindible y que conduce a la mejora en la vida de todos.

¿Vamos a resolver problemas?, vamos a contar cómo lo hacemos y porqué, cuál es el motor que nos impulsa a creer que es posible, que nuestra contribución dejara detrás de nuestra intervención un mundo mejor, más fácil, sencillo y cómodo para todos.

Vamos a contar cómo esa idea genial es distinta a otras, los matices que hemos encontrado y que otros no.

Vamos a contar que para cada tipo de persona hay un tipo de solución y nosotros encajamos en su forma de ver el mundo y resolver sus problemas.

Vamos a hacer a todos partícipes, ¿es lo que queremos?

Vamos a contar qué hacemos, cómo lo hacemos y el porqué. Hoy es más sencillo que nunca. Solo hay que querer.

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Cada uno es como es. Y pocas cosas existen en el mundo que puedan hacerte cambiar en esencia. En realidad, te adaptas a todos los acotencimientos de tu vida, te traumatizas más o menos, confías más o menos…, pero la esencia no cambia.

Ya sabéis los que me leéis que soy a veces demasiado sentimental, al menos escribiendo. En la “vida real”, (ahora explicaré qué es) paradójicamente me califican de “bruta” en muchas ocasiones, que sería lo opuesto a ser sensible, aunque no lo veo así. La “vida real” es esa que te obliga a ser pragmático, rápido en tomar las decisiones, reflexivo y a veces impulsivo, analítico y útil. No significa que lo que somos, como sentimos cada acción, no vaya acompañado de pinceladas de esa forma de ser que nos define desde que nacimos. Cuando escribo puedo ser libre de ser quien soy sin presiones.

Una forma de compensar la sensibilidad es desarrollar un sentido práctico de las cosas, sin ellos estaríamos perdidos en este mundo a veces tan irreal donde lo que se dice, lo que se hace y lo que parece es tan distinto. Y me refiero a los demás.

¿Y por qué estoy escribiendo sobre esto? Porque quiero hablaros sobre emoción, sentimientos, redes sociales y vida digital.
Cuando veo y leo algunos explicando y teorizando sobre Redes Sociales, que si Facebook es así o Twitter es de aquella otra forma, veo que hablan para aquellos que nunca están en las redes, ni estarán después de escucharlos.

En la vida digital, la #DigitalLife que me gusta llamar, somos los sentimientos que compartimos con los demás. Somos #FeelingMedia y voy a explicar porqué.

Cuando daba clases particulares intentaba que mis alumnos amasen las matemáticas como yo las amaba, entendía que no era posible entender algo sin sentir amor por ello, es lo que te hace profundizar, ir más allá, querer saber más y resolver los misterios que entrañan.

No pude remediar ser quien soy, y la profesión no sería menos. Quería ser arquitecto, pero tenía mi particular forma de sentir lo que quería hacer con todo lo aprendido.
Gracias a la impulsividad tuve la oportunidad de ejercer la profesión “casi” de la forma que quería y totalmente como la sentía. Un hogar, un lugar de trabajo no eran cuatro paredes y dos ventanas estratégicamente dispuestas. Quería, y así fue como lo hice, crear espacios que identificaran y transmitieran “algo”. Y ese fue mi objetivo, ese “algo” era la identificación con lo que sus habitantes y ocupantes son en su esencia, su reino, que tuviera su personalidad, el cuartel general donde descansan y comparten los mejores momentos de su vida, su hogar.

Traslado todo ello a una nueva fase, la comunicación. Decía mi madre que “quien nace lechón muere cerdo”, y aunque la frase es altamente despectiva, es aplicable en su versión positiva a todo lo que somos. La emoción sigue ocupando este espacio en mi vida, el eje y el centro. No creo que se pueda vivir sin ella, no se puede transmitir información sin ella. Ni puedes enseñar matemáticas, ni construir la casa de sus sueños a los demás, ni puedes comunicar lo que las marcas nos piden sin emoción.

Esa emoción que mueve un proyecto y lo hace salir de nuestras mentes y desea hacerlo realidad. La misma que mantiene a sus promotores horas sin dormir, semanas sin descanso, trabajando, dando forma y renunciando al fin de semana en la playa, salir de cañas, etc. Los emprendedores se enamoran de sus ideas y deben enamorar a los demás con ellas, el único camino es ser capaces de transmitir esa emoción.

En este punto actual, observando tantas y tantas actitudes y comportamientos en el medio digital, marcas, productos e ideas, muchos están olvidando “El Qué y El Porqué” les enamoró su idea y de repente están tan solo buscando exclusivamente resultados. Comunican marcas sin personalidad y las separan de sus vidas, cuando realmente su vida es ella ocupando esas horas de sueño y espacio en el pensamiento.

En mi vida digital tengo amigos, (que aunque muchos piensen que no es posible, sí han demostrado con creces que lo son) que comparten este mismo punto de vista.

Las redes sociales según mi percepción y experiencia (y he sido testigo activo de todo el proceso desde los años 90) unen ideas más que personas, unen sentimientos, nos conectan por las percepciones y emociones que provocan cada uno de los millones de mensajes que allí se comparten. Es lo único que nos une, es como dice mi querido amigo @GAbyMenta (un gran descubrimiento en Twitter) #FeelingMedia. Quizás conectamos desde el primer momento porque compartimos ese concepto, puede que explicado de distinta forma, o no. Quizás porque tras horas de conversación con él, coincidimos que lo importante son las personas, sus ideas, sus vivencias. Ellos son importantes para nosotros por lo que transmiten. La diferencia entre un producto u otro (una casa u otra, un profesor u otro) es la capacidad de satisfacerte, de disfrutar esa emoción cuando te resuelven un problema, te sientes identificado con él y conecta quién eres con lo que necesitas. Todo ello los convierten en cotidianos, reales, cercanos, nuestros.

Comentaba con @GAbyMenta, como es ese mismo sentimiento el que te hace necesitar escuchar una música y no otra, porqué este es el momento donde necesito, quiero o deseo sentir esto o lo otro, quiero recordar o quiero olvidar… Siempre, la música es el Medio de transmisión de emociones más potente del mundo.

Extiendo ese concepto a todo lo que engloba la comunicación digital. Allí vender como si se tratase de una tómbola no sirve, a los usuarios no nos interesa lo que nos vendan a secas. Hay que conquistar, enamorar, hacer partícipes de ello a los demás y después, si alguien nos necesita, ya saben dónde estamos.

Nos acercamíos por medio de la empatía, porque nos ponemos en su lugar.

No creo que sea muy distinto del tradicional método de comprar al frutero que mejor te cae y que además te trata bien, de forma especial, y que tras comprar tu kilo de patatas y tomates sales de allí con una sonrisa en la cara, feliz como una perdiz.

Extiendo ese concepto a cada una de las cosas que hacemos. Lo que nos diferencia es lo que transmitimos, tal y como sucede en la vida real, pero sin máscaras. Aquí, en este entorno se trata de un diálogo interno, las percepciones externas afectan en menor medida. Soy yo y el mensaje, en un entorno casi anónimo en muchas ocasiones.

En la vida digital, la #DigitalLife que me gusta llamar, somos los sentimientos que compartimos con los demás. Aquellos que provocan una emoción y que sabemos que tendrán el mismo efecto en nuestro entorno. Somos #FeelingMedia.

Es por todo ello que firmo mis trabajos de la misma forma “Con cariño por TobeOnline Consultores” (alias @lolacebolla).

Emprender: cambiando el mundo (Parte 1)

Detrás de un emprendedor siempre hay un deseo de mejorar el mundo que tiene alrededor o satisfacer a un público determinado mejorando algún aspecto de sus vidas.

¿No es cierto que todos queremos mejorar el mundo?

Según mi punto de vista, si con tu idea no mejoras el mundo un poco más, simplemente no es una buena idea.

¿Por qué?

Porque las ideas no surgen de la nada, siempre hay una necesidad que cubrir o satisfacer para facilitar la vida a las personas o para mejorar su día a día. Cuanto más contribuya a crear un entorno positivo, avanzado y satisfactorio, mayor impacto tendrá la idea y por tanto tendrá más posibilidades de ser ampliamente admitida por nuestro público objetivo.

Ya lo define el triángulo del éxito, porque está claro que emprendemos para alcanzar el éxito.

Pero, ¿qué es el éxito? Vamos a partir del hecho de que éxito supone que nos “compren la idea”, es decir, que alcancemos a desarrollarla y que sea compartida por la mayor cantidad de personas posible. 

Definitivamente una idea, tras el esfuerzo que supone desarrollarla, debe conseguir los objetivos que nos proponemos. Algunos de los objetivos pueden ser satisfacer, solucionar o facilitar algún aspecto de la vida de alguien (pensando en plural, claro).

Muchos habréis oído hablar del triángulo del éxito, otros no. Os lo explico brevemente. Existen tres factores que impulsan hacia el éxito, la ACTITUD, la APTITUD y la CAPACIDAD; querer, saber y poder ejecutar la idea.

En cada uno de nosotros reside un emprendedor, pero aún no lo sabe

Y es que en realidad, y muchos no lo saben, en a cada uno de nosotros reside un emprendedor que aún no ha tenido la ACTITUD para poder serlo, porque no sabe cómo hacerlo. Quizás estamos educados para estudiar en el colegio, escoger una profesión y hacer una carrera (o no) y buscar que nos den trabajo (situación que cambia cuando en la familia tenemos emprendedores de los que aprender).

En cambio, cuando éramos jóvenes (algunos que me leéis aún lo sois) todos queríamos cambiar el mundo. Pues de eso se trata. Vamos a cambiarlo, es lo que han hecho todos los emprendedores y voy a intentar explicaros una especie de receta.

 La receta…

No es la única, cada emprendedor debe tener la suya igual que cada cocinero tiene la suya, cada maestrillo su librillo, etc. Aquí os ofrezco la que he usado normalmente unas seis o siete veces en mi vida desde los 19 años que puse en pie mi primera idea (por cierto con éxito o no lo contaría aquí).

Varios son los condicionamientos que propician dar el salto hacia la consecución de una idea.

Observar

Para emprender en primer lugar, debe existir la observación. La empatía a la hora de visualizar los problemas que afectan al entorno, una cierta perspectiva para definir cuáles son los conflictos o problemas raíz a solucionar y de esta forma encontrar las posibles claves.

Observar es una fase fundamental sin la cual las ideas que aparecen pueden estar alejadas de la realidad o no coincidir con la clave necesaria.

Analizar

Las conclusiones de la observación deben pasar por un proceso de análisis, metódico y casi científico. Del análisis detallado del problema enfrentado deben surgir las herramientas necesarias para llevar a cabo el proyecto. Realmente, el “hueco” encontrado debe ser fácilmente resuelto, con unos costes soportables o accesibles a las personas que lo soliciten y los resultados deben siempre compensar la inversión.

Las herramientas

¿Sabemos resolver el problema? Conocer el ámbito en el que nos desenvolvemos o al menos conocer quiénes serían capaces de ejecutarlo es una fase primordial. El emprendedor la mayoría de las ocasiones es como una herramienta multiusos. Tiene nociones de todos los campos sobre los que se debe actuar, pero ojo, no tiene porqué ser en profundidad. Si tiene que ser capaz de reclutar a quienes posean esas capacidades y aporten al proyecto el toque distintivo que conseguirá que la idea prospere.

Don de gentes

O al menos saber conectar con las personas que van a necesitar tu ayuda. Aquí llega una fase fundamental  al emprender y es la de proyectar y exponer la solución viable, cómoda, sencilla y necesaria a todo aquel que precise de la idea. Esta fase, aunque parece compleja realmente es la que conecta el problema con la solución. Es la que debe despertar la clave en el interlocutor y la comprobación empírica de que nuestra idea es buena. Si la persona que tiene el problema que vamos a solucionar no capta la idea o no la ve factible toda nuestra energía se va al traste.

Poder de recuperación

¿Nuestra idea no ha sido útil? Quizás no se ha sabido transmitir o realmente no es imprescindible como creíamos en un principio. Aquí deben intervenir varios factores.

 1.- Quizás no hemos conectado con las personas (clientes) adecuados

Hoy en día es más sencillo conseguirlo gracias a la comunicación global e internet, donde las barreras físicas ya no son un problema y no representan un impedimento para que idea y cliente se encuentren. Invierte en comunicación, hazte visible y amplía tu red de contactos.

2.- Hay que saber esperar

Este condicionante enlaza con el anterior. Roma no se hizo en Un día, que decía mi abuelo. Continúa intentándolo, aquí es donde la pasión, la fe y la perseverancia actúan, ingredientes fundamentales en la ACTITUD del emprendedor. Lo que nos lleva al siguiente punto.

 3.- No te impulses demasiado fuerte al comienzo

Las energías deben ser administradas, emprender es un maratón y de nada sirve estar eufóricos en un principio y después ir desanimándose por no cubrir unas exageradas espectativas. Cualquier idea y especialmente si es novedosa tiene un tiempo de maduración en la mente de los demás (así como la tuvo en tu mente). Poco a poco deberás ir demostrando como tú fórmula funciona, tu trabajo es bueno y principalmente y fundamental, que quien la “compre” verá resultados beneficiosos y productivos.

¿Hemos fracasado?

No importa, un buen emprendedor en este camino recorrido desde la idea hasta el fracaso ya habrá sacado lecciones suficientes para mejorarla o cambiarla por otras.

Adaptando el dicho de Groucho Marx, el emprendedor  se dice a sí mismo “si no te gustan mis ideas, tengo otras”.
De cada fracaso se aprende, la única manera de aprender y conseguirlo es intentarlo.

En la próxima entrada explicaremos algunas técnicas para iniciar el proceso de la idea al hecho.

Puedes leer más sobre emprendimiento en mi blog profesional pinchando aquí 

Pd: El factor financiero prefiero omitirlo, de hecho muchos grandes emprendedores han surgido de la nada. Tener grandes recursos ni te prepara para poner en práctica una idea, ni garantiza su éxito, ni vivir en la abundancia genera más emprendedores. 

En muchas ocasiones, situaciones extremas han sido fundamentales para la aparición de grandes ideas.

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#TobeOnline or Not To Be Online, esa es la cuestión

Es uno de los proyectos que estamos emprendiendo para colaborar a crear un ambiente empresarial y profesional moderno, interactivo, que permita crecer, conectar mejor con los usuarios, clientes y fans a través de las nuevas posibilidades que ofrecen los medios digitales y las redes sociales.

#TobeOnline está orientado a Pymes y Autónomos que necesiten crear, aumentar y optimizar su visibilidad en la red, así como realizar estrategias de comunicación online y offline.

¿Por qué centrarse en pequeñas empresas y profesionales? Por la desventaja competitiva que supone, frente a las grandes corporaciones, el hecho de carecer de presupuesto para disponer de un gabinete propio de comunicación.

Muchos de ellos sacrifican su tiempo y esfuerzo para compatibilizar las actividades del negocio con las exigencias actuales para estar presentes en los medios digitales y las redes sociales. Esto genera por un lado estrés y por otro lado dejan en manos de personas poco cualificadas para la comunicación algo tan importante como la imagen de marca (Branding) y la interacción con el cliente y amigos de la marca (Inbound Marketing).

En comunicación, lo fundamental es ponerse en el lugar de la empresa y el profesional. Lo que en el mundo anglosajón se llama “walking on my shoes” (caminar en mis zapatos), entendiendo y empatizando con la filosofía y el alma del negocio, del proyecto. De esta forma, se crea una simbiosis entre la “idea” que parte del emprendedor y la “forma de expresarla” del comunicador aplicando la creatividad, las habilidades y las técnicas adecuadas en cada caso que agilizarán  conjuntamente y finalmente la consecución de las metas y objetivos.

Somos profesionales de las distintas ramas de la comunicación y las nuevas tecnologías que trabajan conjuntamente (Coworking) para construir, asesorar y mantener la comunicación de tu negocio o tu imagen profesional online y offline.
En las próximas semanas estará finalizada nuestra web, esperamos poder colaborar y ayudar a crecer a quienes nos necesite.