La “neurona” independiente


imageTengo una “neurona” que es independiente. Toma decisiones por mí, y no me permite razonar y actuar en numerosas ocasiones como el sentido común ordena. Esta “neurona” se ha independizado de mi a estas alturas de la vida, y nada puedo hacer por traerla de vuelta con las demás. Casi media vida organizando responsablemente todos mis actos y llega esta revolucionaria, que sin abandonarme del todo, de vez en cuando se cree que toma el mando y me hace decir y manda hacer cosas que me sorprenden. (Quizás este post) Lo bueno que tiene, es su gran sentido del humor, y cuando es ella la que controla, me hace jugar con mis hijos incansablemente y reír hasta llorar, como cuando éramos niñas, y no sabe parar… Enlazando frases con doble sentido, irónicas y hasta sin significado alguno. Me hace poner la música a todo volumen y cantar en el coche cada mañana cuando vamos al colegio y a la universidad. Llevo la ventana bajada, aunque haga frío, dejando que la brisa me refresque y acaricie. Hasta los atascos me parecen geniales, tengo más tiempo para disfrutar del camino. De la lluvia, entonces ¡podéis imaginar!

Eso sí, pese a todo, hace que mi cuerpo y mi mente se sienta mucho mejor después de cada una de sus intervenciones. Tiene muy poca vergüenza. Pregunta y se mete donde le apetece, es tremendamente curiosa! Opina sobre lo que le parece y es atrevida y aventurera, ya no tiene reparo en preguntar lo que no comprende, y quiere saber de casi todo, eso si, con una gran sonrisa siempre, un día me puede dar un disgusto… Pero nada puedo hacer. Desde que convivo con mi “neurona” independiente, tengo que confesar soy mucho más feliz.

Aunque en un principio me llenaba de sobresaltos, estamos acostumbrándonos a convivir juntas, y me permite cumplir con mis obligaciones, comportarme como una señora madre de dos hijos cuando es necesario y hasta hecha una mano a las demás a la hora del “vamos a ver”. Así que me he vuelto más productiva, al menos eso creo… Y los que me leéis debéis pensar que me he vuelto un poco… Como decirlo, ¿habré perdido la cabeza? Pues sinceramente no se muy bien si es así como lo llamaría. Tras reflexionar sobre ella, (y no se si ella tiene algo que ver en la conclusión), diría que simplemente, de repente he vuelto a disfrutar de las pequeñas cosas, aquellas que no se compran, las que no se tienen o no se cambian porque simplemente no son tuyas, ni de nadie….

Cada uno que saque sus conclusiones y piense, quizás mejor que yo, de qué se puede tratar. Un abrazo a todos, de mi parte y la suya…

4 Comments

  1. Post refrescante y divertido donde los haya. Y digo más, dices cosas que todos pensamos o hacemos y no nos atrevemos a decir.

    Vivan las neuronas independientes o como yo digo “mi neurona resbalona”… esa que sin perder la visión de responsabilidad y nuestras obligaciones como bien dices de una “señora madre de dos hijos” (me aplico el cuento a “un señor mayor padre de dos hijas”) nos confiere ese punto de atrevimiento que olvidamos en un momento de nuestra vida y que nunca debimos perder, para provocarnos ahora “a nuestros años” momentos refrescantes y absolutamente maravillosos, tan necesarios.

    Mi más sincera enhorabuena por éste post tan lleno de optimismo.

    Me gusta

Y tu, ¿ qué piensas? Puedes dejar aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s